El ajuste del dobladillo de la sudadera es un detalle pequeño pero vital, y UNIT-100 lo considera clave para un ajuste y comodidad óptimos. Un dobladillo ajustado ofrece un aspecto impecable, ideal para estilos deportivos, pero provoca que la tela se arrugue y resulta restrictivo para un uso casual, tirando de forma extraña al moverse. Un dobladillo suelto permite que la sudadera caiga con naturalidad, facilitando el movimiento y aportando un aire relajado de estilo urbano —aún mejor con tejidos gruesos—, pero si está demasiado suelto, pierde su forma y se ve desordenado. El ajuste del dobladillo debe coincidir con el largo, el ancho y el grosor de la tela de la sudadera, y su efecto real solo se aprecia al moverse. Por eso, UNIT-100 realiza pruebas de uso en situaciones reales, creando dobladillos que equilibran estructura y comodidad, pasando desapercibidos al usarlos a diario.